Se acaba lo conocido, ¿qué viene?

La vibración de la vida es para siempre, ¿cómo avanzar entre tanta convulsión?

Confinados. Confinados, obligados a permanecer en casa por una amenaza externa, que pone los pelos de punta. Que si solidaridad, que si responsabilidad con la situación actual. Que si derechos pisoteados. Que si es por un bien común. Que si va a ser para 20 días mas…bla, bla, bla.

La realidad pasa por aceptar que estamos en una situación de amenaza donde quedarnos en casa parece lo mas sensato. No es lo que ninguno de nosotros podía aceptar en su imaginación, a excepción de haberlo visto en la ficción, en películas o documentales agoreros que han sido éxitos taquilleros de los que hemos extraído experiencia virtual. Algo que podíamos disfrutar por considerar dicho escenario a años luz de nuestra «sofisticada» estructura social.

Pues bien, nunca mejor dicho, la realidad supera la ficción. Esta situación extrema de confinamiento, nos ha dado un bofetón de realidad en la cara a mas de cuatro, y nos está enseñando muchas cosas, a saber, que no estamos tan avanzados como pensábamos, ni tan sofisticados.

Ya son 12 hoy los días que llevamos confinados en casa, pudiendo sólo acudir a trabajar aquellos que no tele-trabajan, o son el eje que sostiene la evolución de este bicho pegajoso, es decir, el personal sanitario. La actividad económica se ha paralizado en la mayoría de pequeños y grandes comercios y empresas.

Muchas personas han sido despedidas, y sienten incertidumbre por sus puestos de trabajo, añadida a la situación que de por sí es ya muy inquietante.

Estamos en pausa, como cuando teníamos el recreo, o el break en centros escolares o en los trabajos de turno. Es esta una forma de verlo, estamos en ese ratito de descanso entre frenesí de ritmo diario y frenesí de ocio, en el que vivíamos inmersos y ni siquiera podíamos percibir. Rápido, rápido, rápido, que se nos va el tiempo.

Lamentablemente, así hemos vivido hasta ahora, a toda marcha, con la supuesta certeza de saber adonde íbamos tan rápido. Esta es una de las conclusiones a las que he llegado, hemos vivido hasta ahora como «pollo sin cabeza» creyendo además que era lo que se esperaba de nosotros, y que hacíamos lo correcto al cumplir las demandas sociales que en nuestra prisa por satisfacer, nos afanábamos en perseguir.

Y mire usted por dónde, ahora la mayoría de la población estamos «atrincherados» forzosamente en casa, como conchas marinas, al sol, y hasta hemos llegado a cogerle gustillo, Y ¿sabéis por qué? Porque ni eramos tan libres, aun no estando confinados en casa, ni tan satisfechos de pasarnos la vida corriendo para «llegar a», para «dar la talla» en…etc.

Hemos sido esclavos de la moda, del deporte por prescripción estética y elitista, no por salud, de la titulitis, del supuesto éxito laboral, del éxito social bien visto, del consumismo mas feroz…etc.

No parece que en estos días que llevamos en casita, nos importe mucho la moda, ni la imagen en exceso, mas allá del aseo y ponernos la ropa que de verdad nos gusta a cada uno, por no decir el pijama o el chandal de turno. Nos da igual si al resto le parece «cool», nos importa que estamos cómodos y agusto con esa ropa.

Resulta que el único acto de consumismo que podemos hacer es en alimentación e higiene, y…¡anda! si es posible vivir así. Es todo un descubrimiento para algunos de nosotros, hacer un parón, y comprobar que seguimos vivos, es mas, no sólo vivos, sino mucho mas vivos. Estos 12 días nos han dado para degustar la falta de madrugones, la falta de prisas, la posibilidad de estar con quien vives, o a través de redes sociales con las personas que de verdad te importan.

Además, no hemos tenido que sucumbir a entretener nuestro tiempo libre con actividades de entretenimiento que no eran muy divertidas, pero eran tendencia, y las habíamos incorporado como rutinas de «disfrute».

Por supuesto, las actividades que de verdad elegíamos, a sabiendas de que nos gustaban, sobra decir, que se echan de menos, pero de cuántas nos hemos librado forzosamente para nuestro bien.

No cabe duda de que si nos hubieran dicho el 5 de marzo que el 15 debíamos permanecer en casa forzosamente durante tantos días, y los que aun nos quedan, la mayoría de nosotros hubiera soltado una carcajada, murmurando que la gente está un poco mal si se cree eso. Esto ha sido un shock, sobre todo para los afectados por el bicho, y sus familiares, pero también para los que estamos a salvo entre las 4 paredes de nuestra casa.

No hay precedentes de una situación como ésta en el registro de referencias personales y sociales de los seres que habitamos la tierra en este momento. Como lejano referente queda la famosa gripe española, de la que tuve la oportunidad de escuchar de mi abuela, relatos que vivió en primera persona, y que siempre deseché como posibilidad de vida para mi o mis hijas, por considerarlas parte de una historia pasada imposible de reproducir en nuestra «modernidad».

En todos los sectores de la población se ha instalado el cambio, sin ser esperado, unos sectores tienen mas protagonismo y responsabilidad, por lo que convendría tenerlos un poco mas en cuenta y darles mayor comprensión y empatía, dígase; los sanitarios en sus tragedias cotidianas desde que todo esto empezó, los pacientes muy asustados junto con sus familiares soportando mucho dolor emocional por el susto y la incertidumbre, los policías sobrepasados por la autoridad y la actividad «en calle» que ahora deben ejercer, el personal de supermercados lidiando con el nerviosismo de quienes acudimos a la compra inseguros y prudentes.

De lo que se desprende que el miedo se pasea a sus anchas por todos los rincones del primer mundo, sometiendo al terror a los que se quedan atrapados en visiones apocalípticas, que no tienen fundamento, a pesar del nubarrón real que tenemos encima. Las nubes parecen amenazantes, cuando se forman y oscurecen el cielo, pero al descargarse nos brindan la ansiada lluvia que limpia cielos, atmósferas y tierra. La lluvia fertiliza el planeta, y nos permite continuar el ciclo de la vida, mas allá de que nos apetezca mojarnos.

La gran pregunta es: ¿Qué puedes extraer como lección para tu propia vida de estos 12 días?. Atrévete a enumerar lo que vas percibiendo de valioso de toda esta experiencia. Quizá descubras muchas máximas de vida que te acercan a quién tu eres de verdad, al sentido de tu vida, a lo que de veras te gustaría estar haciendo, por tonto o mínimo que parezca, y siempre hay oportunidad de cambiar y resetear tu mundo. Apunta todo lo que descubras diferente sobre ti, que te acerca a tu propio cielo y mantenlo a la vista para asegurarte de que lo vas a recordar cuando te asalte la amenaza del color gris de las nubes que hay.

Personalmente, tras un periodo inicial de negación, dolor, ira y frustración, he llegado a valorar mi tiempo de una manera intensa que desconocía. Me he percatado de lo libre que soy pese a estar confinada en la jaula del hogar, incluso he llegado al punto de ilusionarme con el cambio, percibiendo un olor a nuevo y fresco, que me engancha a la aventura de experimentar lo que está por llegar para mejora de todos nosotros, para deleite de una vida llena de colaboración y una ética mas acorde a nuestra esencia humana. El corazón así me lo dicta, y el pensamiento se une en esta intuición maravillosa, haciéndose claro y prolífico de ideas originales, que quizá este parón me está permitiendo elaborar.

«El miedo nace de fantasear lo peor que nunca sucede» me decía ayer Paloma Cabadas. Asumir la responsabilidad de aportar tu granito de arena para instalar el buen hacer, y la energía creativa que contribuye a la empatía, a la colaboración, al desarrollo de inquietudes personales y colectivas en profundo respeto a la diversidad, asumir esto, es un gran paso. Y lo podemos empezar a poner en práctica HOY. Aquí y ahora. Mañana me lo propongo de nuevo y lo pongo en marcha a ver qué pasa, y así día tras día, como un HOY eterno.

¿Qué viene? Algo muy distinto, por fin mas acorde a lo que cada uno de nosotros somos en singular. Viene una lluvia fina de amorosidad que, a causa de nuestro confinamiento y el acercamiento a nuestro yo interno que ha provocado, por fin tiene cabida y podemos percibirlo. Estaba latente, viene a limpiar el dolor destapado, a restablecer la cordura de vivir según nuestra diferencia pero en la unión sensible de sabernos humanos y distintos. Viene la transformación de valores hacia una realidad mas respetuosa con los gustos y sentimientos de cada ser humano en la tierra.

Todo esto que parece tan etéreo es en realidad muy concreto. Viene el hilo de sucesos que se instalarán por sentido común en esta nueva etapa, para satisfacer de verdad las necesidades humanas reales, siendo éstas las básicas de abrigo, alimentos, afecto, aceptación, respeto y libertad. Por tanto habrá que replantearse el valor del tiempo, de la salud, de los talentos de cada cuál, como algo prioritario que prevalezca.

Viene una educación para nuestros hijos basada en sus talentos, mas que en un curriculum oficial que hay que demostrar. Con asignaturas que de verdad aporten utilidad a sus vidas de forma práctica y sean la respuesta de los intereses que genuinamente tiene la generación de jovencitos y no tan jovencitos. Viene el profundo respeto por los ancianos en su gran sabiduría adquirida. Viene una distribución mas equitativa y respetuosa con los asalariados liberando así el acto de trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Viene….¿qué intuyes de forma creativa que está por venir?

16 Replies to “Se acaba lo conocido, ¿qué viene?”

  1. Me encanta leerte. Tu optimismo, alegria, sabiduria, cala en mi como el oxigeno en la sangre cuando respiro. Si bien yo he hecho mi catarsis, por la incertidumbre del momento, esta lectura agranda mi buen animo hacia lo que esta por venir.
    Confio en que sea como dices, pararnos a reflexionar, a donde queremos llegar con tanta prisa y tanto dinero, que gastamos no se sabe como, para volver a tener la necesidad de ganarlo, asi en un circulo vicioso absurdo.
    Cuando tenemos la mayor riqueza en casa y estos dias se ha puesto de manifiesto, seres queridos, vecinos geniales, sol, pajaros, que hacia mucho no escuchaba por las mañanas….
    Gracias Maribel, mi Maribel del alma, por reforzar mi animo con tu vision de lo que llegara.
    Besotegordo

  2. Isabel, sabia y acertada, no puedo estar más en sintonía contigo. Estábamos pidiendo a gritos (pero no lo sabíamos) esta parada para ver, ser y estar en esta libertad confinada. Te mando un fuerte abrazo y sigue iluminándonos con tu preciosa luz.

  3. Estoy con todo lo que has dicho..y afortunadamente no he tenido todavía momentos de caos., sino la absoluta certeza que este cambio aunque muy duro será positivo para todos. Confio en que las personas aprendamos de lo que realmente te hace feliz y da sentido a nuestra existencia.

  4. Totalmente acertado…..de hecho ayer noche al ponerte en contacto conmigo me hizo ilusión …..q han pasado ; 35 años sin saber nada de nuestras compañeras de la infancia? Y al meterme en la cama, última mirada al móvil apareces…en situación normal igual no hubiese dedicado tiempo, acelerada como vivo…. pero estos días me estoy dando tiempo a mi…hago paradas y escucho ,que no no oigo …no es igual
    Q hay gente q sufre,q necesita de los demás, q tenemos q prestar más atención……
    Ayer, si también ayer, tres años q cuando cuelgo la ropa por el patio me dice la vecina de la calle de en frente q como lo llevo ….y jamás ni un hola….oye!!!!mira tú por dónde…más maja …y de nuevo, a reflexionar…..
    Esto sí….esto es un palo , pero también es una parada q nos va a venir a todos de puta madre.A mi la primera.
    Gracias compi de EGB …. gracias por este detalle q tuviste ayer conmigo
    Y gracias por este artículo !!!!!

  5. Es una reflexión estupenda y acertada. Creo como tú, que de esta situación desconocida y tremenda hay un «algo» que nos está acercando a nosotros mismos, que buena falta nos hacía. Habrá un antes y un después. Y espero que ese después sea mejor. En el que nos acerquemos a nosotros mismos y a lis demás.

  6. Como siempre amiga me gustan tus reflexiones, estamos en un confinamiento q nos esta haciendo ver q la realidad es muy distinta a lo q estabamos viviendo siempre corriendo sin disfrutar de la vida. Muchas gracias guapa.

  7. Gracias por tus reflexiones, Isabel. Siempre sabias y esperanzadoras. Sin duda este tiempo nos va a hacer profundizar más en quiénes somos, cómo queremos pasar nuestros días y quién queremos que nos acompañe en el camino. Y más vale que nos caigamos bien a nosotros mismos, jejeje, porque es sin duda con quien pasaremos el resto de los días. Impepinablemente. En estos días de confinamiento seguro que muchos están descubriendo esto, y me parece maravilloso. Dejar de hacer para ser. Un besazo enorme, Isabel.

  8. Me siento identificada con lo que dices!!
    Hemos pasado de la desilusión por la sociedad que estábamos construyendo, a sentir que una situación tan alarmante e inesperada puede resultar un punto de inflexión, de encuentro con lo mejor de nosotros mismos y del conjunto de la sociedad. A disfrutar de lo más simple y a sentir que todo puede mejorar.
    Gracias por tu magnífica reflexion

  9. Sentida y profunda reflexión Isabel. Se acabaron las predicciones, estamos sin saberlo construyendo el nuevo mundo, hagámoslo sabiendo, consciente y amorosamente desde los mejores valores que nacen en uno. Y que esta humanidad lo consiga y podamos disfrutar y dejar como legado la era de amar instalada !!!

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