¿Has logrado escapar ya de tu jaula?

¿Sientes que ya tienes alas y permaneces quieto/a?

Vivir es un proceso evolutivo donde crecer es lo natural para dar sentido a la vida. Si tenemos en cuenta que el impulso de transformación se nos muestra y pulsa en nuestra vida, a través de experiencias múltiples en el camino, lo natural es crecer y evolucionar. Esto es algo que desgraciadamente, en ciertos sectores de la población mundial suena a «chino».

No podemos obligar a nadie a transformarse hacia su felicidad. El deseo de mejorar y evolucionar, es algo privativo del libre albedrío de cada cual. Hay personas que rentabilizan tanto su NO CAMBIO, viviendo sistemáticamente del abuso que inflingen a otros, que no encuentran el porqué de transformarse, y llegan a límites de estupidez y malignidad insospechable para los que nos consideramos bondadosos. Pisotean la nobleza, abusan de la generosidad y afean la amabilidad, calificándola de «cursi», o de «plastazo». (Por cierto para cursis y plastazos ellos, porque parasitan la bondad de quienes les ofrecen oportunidades de cambio).

El asunto es que no habiendo encontrado la fórmula mágica de insertar el deseo de evolución en ciertas mentes no susceptibles de ningún tipo de influencia benigna, exceptuando aquellas influencias de imagen, estética y modos ridículos de mostrarse superiores en ciertos círculos compuestos de cuerpos huecos de amor y ternura, el asunto, insisto es que los que nos tenemos por bondadosos, renunciemos sin género de duda, a la esperanza de provocar la motivación necesaria para que ciertos elementos de la sociedad hagan un movimiento en pos de la evolución.

Esta renuncia implica no sólo tirar la toalla en lo que respecta a la permeabilidad a la bondad de estos elementos, sino recabar nuestra energía a favor nuestro, defendiendo nuestra bondad inteligente, nuestro derecho a no cargar con este tipo de personas que se deben a la obcecación firme de continuar dañándose a sí mismos, en un esfuerzo supremo de permanecer tras los barrotes de la mas ridícula superficialidad, usando a la gente que les rodea, y sirviéndose de su bondad en su propio perjuicio de prolongar su parasitismo y justificarlo en su actitud de víctimas perpetuas.

Concluiría observando, que para salir de tu jaula de condicionamientos y hábitos perjudiciales y lograr tu amor propio y felicidad, te atrevas a explorar tus nuevas conclusiones sobre la vida (tus alas) y sueltes la piel muerta (tu crisálida) que ya no te sirve y ,de hecho, te estorba para levantar el vuelo.

Cada cual que emprenda su propia transformación y vuelo, y los que nos atrevemos a intentarlo, nos encontraremos en lo alto, haciendo formaciones de solidaridad que favorezcan la perfección del vuelo y el disfrute del aire fresco que alienta nuestros maravillosos cuerpos llenitos de amor y paz interna.

3 Replies to “¿Has logrado escapar ya de tu jaula?”

  1. Totalmente de acuerdo con que la elección del cambio propio está en nuestro libre albedrío! Y efectivamente los que nos atrevamos a intentarlo, llegaremos alto!

  2. ¡Me encanta! Y las pariposas me fascinan. Resumen en breve tiempo que la transformación es posible en la naturaleza y nosotros pertenecemos a ella. Nos lideran prejuicios y acomodaciones que no todos cuestionan y éstos que se preguntan… ya están dejados por imposibles… ¡Ahora ya volando hacía lo verdadero! ¡Nos vemos en lo alto!

  3. La inteligencia emocional por desgracia es algo que no nos enseñan a gestionar, a aprender a valorar lo que nos rodea y a conocer como tratar a los demás al mismo tiempo que somos capaces de analizar nuestro interior y tomar decisiones sabiendo tomarlas.

    Genial artículo, enhorabuena!!

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